
Finalmente, tras una consulta ciudadana en la que participaron más de 13 mil personas, la delegación presidencial de la región de Aysén anunció que la zona mantendrá el horario de verano cuando se realice el próximo cambio, programado para este sábado 5 de abril.
De esta forma, este territorio se sumará a la región de Magallanes y la Antártica Chilena que, desde el año 2016, mantiene el mismo horario durante todo el año a raíz de sus particulares condiciones geográficas, al poseer menos luz en el invierno.
Por otro lado, en medio del interminable debate sobre el cambio de hora, desde el Congreso Nacional, la diputada de la UDI Marta Bravo solicitó al ejecutivo conformar una mesa de expertos para establecer un único horario, «porque no es posible que todos los años tengamos modificaciones que afectan a la salud».
Por lo pronto, a excepción de las regiones de Aysén y Magallanes, la gran parte del país deberá atrasar los relojes una hora a partir de las 12 de la noche del 5 de abril. En cambio, los habitantes de las islas de Pascua, Salas y Gómez deberán realizar este cambio desde las 10 de la noche del horario local.